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Jose Manuel López Nicolás (Scientia): “He ido a charlas en las que me han felicitado por sacar algunos temas a la luz, pero me dicen que ellos nunca se habrían atrevido.”

   Ha sido, según el portal bitacoras.com, el mejor bloguero de ciencia de habla hispana de todo el 2013. En 2012 quedó finalista en el mismo certamen, este año pasado se llevó el premio en el bolsillo. A los que nos gusta algo la ciencia pero a veces vemos a los científicos como unos locos chiflados que hablan un idioma del futuro nos gusta Scientia porque solemos entender lo que allí se escribe. Casi siempre. Jose Manuel López Nicolás (Murcia, 1970) está detrás de ese blog, Scientia, desde hace casi 3 años. En ese espacio digital no juega precisamente con las cosas del comer, y sí habla mucho de alimentación y ciencia. Ha publicado en ese tiempo más de 315 posts. Es Doctor en ciencias Químicas por la Universidad de Murcia, en la que trabaja como profesor e investigador. Y divulga en sus ratos libres, “como compromiso con la sociedad, que es la que me paga de su bolsillo”, reconoce antes de empezar la entrevista. Leerán que no tiene pelos en la lengua, y creo que durante la larga charla que mantenemos en una de las salas del museo de la ciencia y el agua se controla y se esfuerza para no soltar más que un taco. Se le nota muy cabreado cuando hablamos, sobre todo, de recortes en educación y ciencia. Por eso la grabadora que pongo sobre la mesa le importa poco. Habla tal cual. Con el escenario para la entrevista ya montado le digo que esto va a parecer unas “conversaciones Sabadell”. Y ríe. Es también presidente de la Asociación de Divulgación Científica de la Región de Murcia (ADCMurcia) y escribe en otros portales como Naukas o Journal of Feelsynapsis. No para quieto, robándole tiempo a la familia. Cada vez que quiere puntualizar o destacar algo de lo que está diciendo durante la entrevista se aproxima a ti, como comiéndote terreno en el cara a cara. No lo dice alto pero sí muy claro, con algún aspaviento, y acto seguido se recompone en su sitio. Hace pausas continuamente para reordenar su discurso y asegurar, entre otras cosas, que en esto de la alimentación hay mucha falacia y mucho gurú interesado. Pero empezamos hablando de su blog…

– ¿En qué ayuda un blog como Scientia en la divulgación científica y, sobre todo, cuáles son las ventajas e inconvenientes de este medio frente a las publicaciones científicas especializadas? 

Creo que no se puede establecer una competición entre ambas. Ni muchísimo menos. Las publicaciones en el blog nunca van a sustituir a las publicaciones científicas, son un complemento. Realmente de lo que se trata es de trasladar al blog todo aquello que se publica en esas revistas científicas, todo aquello que se publica con un lenguaje muy complejo, accesible a poca gente. Pero esto es normal en ciencia. Cuando alguien hace una investigación y ofrece una serie de resultados lo más normal es que quiera traducirlos en una publicación científica, lo que pasa es que esto llega a muy poca gente. El lenguaje es enrevesado y complejo, pero es que debe ser así. Por eso se trata de, por una parte, adaptar al blog esos resultados con un lenguaje que la gente pueda entender más fácilmente, pero además de eso, y aún más importante, es hablar de ciencia, que la ciencia esté en la calle. Que no exista esa barrera entre la sociedad y el investigador. Y eso es lo más importante de los blogs de divulgación científica. De ahí que el lenguaje del blog deba ser ameno, entendible. Me preguntan mucho últimamente sobre qué es mejor, si el blog o la revista científica, pero ese planteamiento es erróneo porque no hay uno ni mejor ni peor, son diferentes y complementarios. El blog siempre debe actuar como complemento de las revistas especializadas. De hecho, si tuviéramos que elegir elegiríamos la revista científica porque es la forma de generar ciencia y conocimiento.

Entrevista con SCIENTIA 3

– Pero el peligro de los blogs de divulgación científica, como con los blogs de periodismo o cualquier otra temática,  es que ocurre que es un coladero de gente no profesional que habla de un tema concreto del que puede no ser realmente conocedor y que tiene un conocimiento vago. Así, se da la circunstancia de que hay disponible más contenido que nunca pero también mucho más ruido, quizá haya menos publicaciones de calidad.

Por supuesto. Puede pasar, y está pasando. [Hace una pausa] Y es complicado controlar eso. La única forma de saber si un blog es de calidad o no es estar continuamente leyendo blogs diferentes, hacer una selección natural de aquellos que te interesan. Así compruebas cómo argumentan unos y otros, cómo comparten ideas similares, cómo dan sus fuentes que son fidedignas. No vale que tú digas que tal contenido lo has leído en una web y eso por sí solo sirva de fuente. ¿Lo que tú estás contando tiene el respaldo científico, está publicado en una revista de investigación? ¿Estás citando esas fuentes? Si no es así, no me vale. Es fundamental conocer las fuentes. Pero claro que se están colando en la blogosfera malos contenidos. Y es peligroso. Pero el lector habitual, no el esporádico que entra un día y no vuelve, se da cuenta de eso. Ese peligro no lo tienen, sin embargo, las publicaciones científicas. Ahí en líneas generales todo está muy controlado y debe pasar una serie de filtros de editores, revisores… y al final de un proceso ese contenido se publica, o no se publica porque no tiene entidad suficiente.

– Entra también en juego la capacidad del lector para saber diferenciar qué contenido es válido y cuál no… 

Claro. Exactamente. También el lector tiene su parte de responsabilidad y debe saber poner en cuarentena ciertos contenidos que pueden ser de dudosa fiabilidad.

“Estamos perdiendo la mejor generación

de científicos de este país.”

– La divulgación de la ciencia es una tarea compleja porque, a menudo, la temática no es sencilla y sí complicada de entender. Algunos expertos en ciencia, además, pueden tener carencias comunicativas y no saber explicar sus resultados. Si a eso sumamos también que nuestro grado de comprensión lectora, según el último informe PISA, está 8 puntos por debajo de la media de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), ese combo puede resultar complicado de superar para alguien que tenga como reto poner la ciencia en la calle… 

La fórmula mágica no existe, ni muchísimo menos. Cada uno tendrá su propio estilo, y utilizará sus propias herramientas. En mi caso es cierto que hay algo que influye muchísimo, y es que trato temas muy cercanos. Yo no hablo de física cuántica, ni de geología de la tierra del no sé qué… Yo te hablo del actimel, de un producto de cosmética conocido, de un producto alimenticio o introduzco una historia del señor de los anillos en las publicaciones. El hablar de cosas que están en el día a día de cada persona ha influido muchísimo. Pero no hay que criticar al investigador que divulgue con otro lenguaje.

Entrevista SCIENTIA

– ¿Todo científico debe tener capacidad para divulgar?

Hay de todo. Hay a quien no le gusta divulgar, o a quien no le interesa por x motivos, por ejemplo: que no se le reconozca curricularmente o que no les atraiga. No conozco ningún científico que no tenga capacidad para divulgar los resultados de la investigación o de los experimentos que ha realizado. Pero últimamente escucho mucho que algunos llaman ignorantes a quien no le gusta la ciencia o no le atrae. Y eso es un error. [Hace otra pausa] Pero no te digo el que no sepa de ciencia, sino el que no le atraiga la ciencia. ¿Qué pasa que si no te gusta la ciencia eres un ignorante? No. Claro que no. Te pueden gustar otras cosas. No hay que culpar ni señalar con el dedo a quien no le gusta la ciencia. Igual que dentro de la comunidad científica no hay que señalar a quien no divulga. Eso sí, si el sistema cambiara seguro que conocerías a mucha más gente que divulgara. Digamos las cosas claras. En la Universidad, por ejemplo, tú tienes un baremo para poder promocionarte e ir subiendo en el escalafón. Y en ese baremo la divulgación no cuenta absolutamente nada. Te cuenta 0. Entonces, ¿qué le pides a los investigadores? ¿Que divulguen la ciencia? Tú lo que les pides es que publiquen en revistas científicas, que eso sí te da puntos. Yo, normalmente, después de publicar lo que hago es un post, pero eso me quita tiempo, a su vez, para seguir investigando… Y, realmente, lo que me da puntos es seguir investigando y publicar, no divulgar en un blog. Entonces, ¿puedes criticar a quien no divulga? No, puedes criticar cómo está montado el sistema, que no valora esa divulgación.

“Es verdad, en contra de lo que dicen muchos divulgadores, que Punset ha logrado una cosa: que se hable de ciencia.”

– Y dentro de la divulgación hay quien llama más y quien llama menos la atención, o quien tiene más o menos tirón. En su caso, no sé qué opinión tiene de la función que, en este caso, lleva a cabo Eduard Punset

Hay una cosa que piensa casi toda España y que no es cierta: Punset no es un científico. Él tampoco dice que lo sea. Pero él divulga la ciencia, a su estilo. Yo estoy absolutamente en contra de muchas de las cosas que dice, es más, creo que ni él mismo se las cree. Él ha adaptado su personaje. Hace un papel como si estuviera haciendo teatro todo el rato. Pero también es verdad, en contra de lo que dicen muchos divulgadores científicos, que Punset ha logrado una cosa: su mensaje no es el más correcto ni muchas veces el más científico, pero ha conseguido que se hable de ciencia. Y eso está bien. Si nos ponemos estrictos, se equivoca en muchísimas cosas. Pero yo reconozco el valor de lo que ha hecho: mucha gente que antes no se acercaba a la ciencia ahora ve el programa Redes, o lee su blog. Entonces lo que te decía anteriormente de conseguir poner la ciencia en la calle, Punset lo ha conseguido. Otra cosa es que entremos en lo que está diciendo, que muchas veces falla. No estoy en absoluto de acuerdo con lo que intenta transmitir con los anuncios publicitarios que hace de algunos productos. Y no creo que se equivoque, él sabe perfectamente lo que está haciendo. Hay que aplaudirle que llegue a mucha gente, que haya popularizado la ciencia, pero en el mensaje científico muchas veces tiene fallos graves y eso es lo que yo critico.

– Desde el terreno, por un lado por tu condición de profesor de ciencias en una Universidad pública, y por otro, por tu trabajo como divulgador, ¿crees que hemos investigado por encima de nuestras posibilidades?. ¿Está en peligro de extinción la función investigadora?

No creo que hayamos investigado por encima de nuestras posibilidades, ni muchísimo menos. Podríamos haber investigado mejor, o mejor dicho, con un nivel más óptimo de utilización de recursos. Ahora bien, eso no significa que hayamos investigado por encima de nuestras posibilidades. Yo creo que las medidas que se están tomando son muy graves. Y en algunos casos creo que van a ser irreversibles. Siempre pongo el mismo ejemplo: tú tienes un coche parado un tiempo y luego lo arrancas y funciona perfectamente. La ciencia no funciona así. Si tu tienes parado un sistema durante mucho tiempo lo primero es que todos te van a pasar y tú te quedas en el furgón de cola, y lo segundo es que cuesta muchísimo volver a arrancarlo. Muchas de las cosas que estamos viendo en el terreno de la ciencia y la Universidad tienen consecuencias irreversibles. No me gusta hablar de futuro, por eso te digo que ya están siendo irreversibles. No es que vayan a serlo, es que ya lo son. Me hace mucha gracia también cuando alguien habla a la ligera de que lo mejor es irse al extranjero a investigar. Bueno, vamos a ver, ¿esto cómo se hace?. Antes existían una serie de programas de movilidad para poder irte a investigar con un contrato, con una beca. Donde antes había 10 becas, ahora solo hay 1. Entonces no es tan fácil eso de irse al extranjero, hay que pagarse una serie de cosas. Se está perdiendo una generación de científicos muy importante en este país, quizá la mejor preparada de nuestra historia. Esa se está perdiendo. Y luego, ¿recuperable? ¿cómo? No, esa generación de científicos está ya perdida. Hace poco escuchaba en la Universidad una charla de Antonio Muñoz Molina, que decía que “durante siglos en este país a los políticos les ha interesado muy poco la educación, la cultura y el conocimiento de la sociedad.” Pero no porque no les importe, sino porque les interesa que no estemos preparados para que no se vean ciertas deficiencias. Yo no sé si llegaría a tal extremo, pero creo que estaría muy cerca de esa afirmación. España cada vez está más en el furgón de cola, se está yendo hacia abajo en los escalafones internacionales. ¿Y eso qué? En los foros internacionales y en las mejores revistas científicas del mundo se está abordando la problemática y lo que está ocurriendo con la ciencia en nuestro país. No hablan de lo que ocurre con la ciencia en otros países, critican la falta de sentido en las medidas que se están tomando en el terreno de la ciencia en España. Y si nos critican en esos espacios será por algo.

“La ciencia no da votos.”

“A todos los niveles el sistema está fracasando.”

“¿Estamos todos en igualdad de condiciones para estudiar? Para nada.”

– Recuerdo cuando arrancó la crisis allá por 2009 que el I+D+i era la solución a todos nuestros problemas. Debía ser el nuevo motor de desarrollo de la economía. Dos años después, en 2011, me marcó mucho una frase que le leí al anterior consejero murciano de Educación y Empleo, Constantino Sotoca, que en una entrevista decía: “hay que apostar un poco más por los ciclos de ‘mono azul’ y menos por los de ‘bata blanca'”. No parece que de esa frase se pueda extraer una lectura muy en clave I+D+i… 

Está muy clara la frase. Pero cuando arrancó la crisis es cierto que todos, de boquilla, decían que había que apostar por la I+D+i. Pero a la hora de la verdad a ver ¿dónde están las bases, dónde están los convenios, las becas para hacer la tesis, dónde está el dinero que se ha aportado?. Creo que la sociedad no se da cuenta del daño tan profundo que se está provocando a la ciencia. Y no solo en ciencia, también en cultura. Y en educación, sobre todo en educación. La cantidad de chavales que están dejando los centros educativos porque no tienen dinero para poder pagar las tasas es enorme. Donde antes había 10 becas ahora hay 1. [Hace otra pausa] ¿Estamos todos en igualdad de condiciones para estudiar? Para nada. No, ni muchísimo menos.

– En tu blog hablas de un caso concreto en ese sentido. 

No era un caso concreto. Era un caso de varios chicos, que decidí contar como un caso solo. Tardé en escribirlo diez minutos. Estaba muy cabreado.

– Ese post, que es el más leído del blog y en su día tuvo un enorme impacto en la blogosfera y en redes sociales, cuenta una historia muy dura… 

Sí, pero no es una historia aislada. Es más, a la semana de escribir ese post empezamos a conocer muchos más casos de todas las Universidades de España. Pudimos leer listas de alumnos matriculados en distintas facultades que, por no poder pagar, se habían tenido que dejar los estudios. Y era tremendo. La historia de ese post estaba contada con rabia, y desde dentro de la propia Universidad. Escrita por un profesor universitario. Eso fue quizá lo más significativo. Hay veces cuando leemos textos que pensamos, ¿quién estará detrás de esto, qué querrá conseguir? Yo, a nivel particular, qué tenía que ganar o perder ahí. Nada. Por eso creo que a todos los niveles el sistema está fracasando.

Entrevista con SCIENTIA 2

– Cambiando de tema, ¿por qué es la iniciativa pública la que debe impulsar las investigaciones científicas?. ¿Qué riesgos hay al dejar la investigación en manos de la inversión privada?

Muchísimos. Nunca se debe dejar exclusivamente en manos de la inversión privada la investigación. Es un error tremendo querer, como he escuchado señalar algunas veces a algunos políticos, que la investigación genere unos resultados inmediatos que se traduzcan en un rendimiento económico. La base de la investigación es generar conocimiento. Si ese conocimiento luego sirve para generar riqueza perfecto, mucho mejor. Pero si no, no pasa nada. Ha generado conocimiento. Es más, puede ser que ese conocimiento no se traduzca inmediatamente en un rendimiento económico pero lo haga a lo mejor en un plazo de 30 años. La empresa privada, sin embargo, no funciona así. Y lo entiendo, no se puede criticar. La investigación privada quiere obtener unos beneficios económicos. Y es lo más normal del mundo, no es una ONG. Por eso, si como tu dices, dejamos exclusivamente en manos de la iniciativa privada esas investigaciones lo que pasaría es que podríamos resolver cuestiones muy puntuales que afectan a la gente. Y eso no puede ser.

– De algún modo, parece que lo que no le interesa política y popularmente a un Gobierno es invertir en investigación porque no se ven los resultados en el corto plazo. No es rentable para las siguientes elecciones porque en 4 años es muy probable que no se aprecien los logros obtenidos… 

Sí, yo pienso eso. La ciencia no da votos, para nada. La comunidad científica no es una comunidad que arrastre a la población. Entonces, ¿realmente el político de turno piensa en la ciencia como un motor para generar conocimiento?. No, para nada. Buscan, salvo honrosas excepciones, hacer algo con un coste y ver qué rendimiento político van a lograr. Y la ciencia no es un nicho de votos, ni mucho menos.

“Vende más asustar que contar la verdad. Pero el científico

no tiene que caer en eso, no tiene que ser equidistante.”

– De hecho, el 19 de diciembre de 2013 todos los grupos políticos presentes en el Congreso de los Diputados, salvo el PP (que es el partido que sustenta al Gobierno) y UPN, firmaban un acuerdo que pretendía dar respaldo público a la ciencia y, sobre todo, considerar la investigación como un eje prioritario para el crecimiento de nuestro país. Y sorprende precisamente eso: que ese acuerdo impulsado por el colectivo científico ‘Carta por la Ciencia‘ no lo firme el partido del Gobierno y sí el resto de los parlamentarios. 

Sinceramente, eso me da pena. Me cabrea, pero sobre todo me da pena. Fue muy parecido a lo que ocurrió con la reforma educativa. Ves que una Ley como la de educación, con la importancia que ésta tiene, la mitad del Hemiciclo vota en contra. Eso es triste. Hay cosas que tienen que estar por encima de los intereses políticos de unos y otros. Y yo creo que la educación y la ciencia son claros ejemplos. Y lo que está ocurriendo ahora mismo con esos dos casos ha demostrado que los partidos políticos no están a la altura.

– Y ya para concluir, dos cuestiones puramente alimentarias de las que eres un especialista. Poco después de que comentaras algunas cuestiones sobre este documental, te leía en un tuit lo siguiente: “En España no paramos de hablar de las bondades de la dieta mediterránea, pero a la hora de la verdad nadie la sigue.” Creo que es muy acertada esa afirmación, pero ¿desde el punto de vista científico son totalmente ciertos esos beneficios para la salud?

No paramos de llenarnos la boca para hablar de la dieta mediterránea, y habría mucho que matizar. Pero pasan dos cosas: una, la sigue poca gente. ¿Por qué si no en Murcia tenemos unas tasas de obesidad infantil por encima de la media española?. ¿No decimos que somos los mejores comiendo y que tenemos de todo?. Y realmente tenemos de todo, pero no lo usamos. Por otra parte, está la segunda cuestión: ¿la dieta mediterránea tiene cosas matizables?. Sí. Y la pirámide alimentaria de la que se ha hablado siempre creo que sería el momento de modificarla. Un ejemplo, el vino. Siempre se nos dice que hay que tomarlo porque es bueno. Pero, ¿el vino es bueno por qué? Mira no, no es bueno. Lleva alcohol, y el alcohol no es bueno. Y esa aportación que hace el vino la puedes conseguir de otras formas. Y el vino forma parte de la dieta mediterránea. Por eso digo que hay cosas que se pueden matizar. Con todo, al margen de esas cuestiones matizables, la realidad es que nadie la sigue. Hay una estadística que refleja cómo España está retrocediendo en el seguimiento de la dieta mediterránea. Hay mucha falacia en el campo de la alimentación, y muchas cosas que se dan por hechas y que no son así. En ese documental del que hablas yo no escuché hablar de las grandes mentiras de los alimentos funcionales, nadie lo decía. No se atrevieron a contar las estrategias que llevan a cabo Danone, Nestlé o Loreal.

– ¿Y cuál es la razón para que nadie hable de las estrategias de las grandes marcas? 

[Hace otra pausa] Que lo diga otro. Y esa ha sido, desde mi punto de vista (que está mal que yo lo diga), una de las claves del éxito del blog. Si tengo que hablar de Danone, hablo. Si tengo que decir algo sobre Hero, lo digo. Y soy consciente de lo que me estoy jugando ahí. Pero es que nadie se atreve a hablar de eso. He ido a muchas charlas en las que me han felicitado por sacar algunos temas a la luz, pero me dicen que ellos nunca se habrían atrevido a sacarlos. Y lo sabían igual que yo. Ha habido veces que he contado cosas que han estado a punto de salir en las noticias de canales fuertes de televisión y no han salido a última hora. ¿Por qué? Porque esas marcas comerciales pagan mucho por publicidad. Y rápidamente te retiran los anuncios. Yo hago un poco de vocero. Fíjate, nunca digo: esto no sirve para nada. ¿Quién coño soy yo? Yo digo: mira aquí hay un informe de la Unión Europea o de quien sea, y aquí tienes el link para leerlo. A mucha gente no le interesa que salgan estos temas. Pero ves estos documentales y dices sí, esto sirve, pero le faltan muchas cosas.

– Y por último, ese tópico que culpa a la coca-cola de no ser buena para el organismo, ¿qué hay de cierto científicamente hablando?

Es cierto que la coca-cola, como los refrescos azucarados, consumidos en grandes cantidades son malos. Y las bebidas energéticas mucho peor. Claro que es malo. Ahora bien, he llegado a ver diagramas e infografías con lo que ocurre en tu organismo cuando te tomas un vaso de coca-cola, y hay cosas que no están demostradas científicamente. Yo no digo que sea mentira, pero nadie las ha demostrado.  Nadie ha mostrado un estudio ante la comunidad científica enseñando esas consecuencias. Hay muchísimos mitos y muchísimas leyendas en torno a eso, pero es sobre todo porque vende muchísimo asustar. Vende más asustar que contar la verdad. Pero el científico no tiene que caer en eso, no tiene que ser equidistante. Yo he criticado un producto de Mercadona y he alabado las propiedades de otro también de Mercadona

–** Fotografías de Pablo Pintado.

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–** Agradecimientos: Museo de la ciencia y el agua.

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